Muy Venerable Cofradía de Ntro. Padre Jesús Orando en el Huerto, Jesús Preso, y María Stma. del Amparo Cofradía de la Semana Santa de la localidad malagueña de Archidona, con más de 500 años de historia y declarada interés turístico nacional. Calle Santo Domingo num. 6 29300 Archidona Málaga cofradia(at)huertoarchidona.com
Siglo XIX

Muy Antigua y Venerable Cofradía de Ntro. Padre Jesús Orando en el Huerto, Jesús Preso y María Stma. del Amparo Archidona - Málaga

Juan Álvarez de Mendizabal

Virgen del Amparo Finales del XIX

Virgen del Amparo, a finales del s.XIX

El XIX es un período de altibajos y crisis, que tienen su lógica repercusión en la adscripción de hermanos. Empieza la centuria con 192 en el año 1805, cifra que va bajando progresivamente hasta los 168 de 1818 y los 91 de 1834. A mediados de siglo se recuperan las cifras cercanas al centenar y medio.

En 1805 se dice que la hermandad está muy deteriorada a consecuencia de las deudas contraídas por los hermanos y la cantidad de entierros que se deben. De 192 hermanos inscritos, 100 no pagan, por lo que se les concede de plazo hasta final de año para que se pongan al corriente en sus cuotas, apercibiéndoles de expulsión. Tres años más tarde, los hermanos siguen insistiendo en el deterioro que vive la entidad.

La Cofradía de la Oración en el Huerto, abolida durante estos cuatro años, había vuelto a su iglesia en 1813, para celebrar, en vísperas de la Semana Santa, un emotivo cabildo. En él se decidió restablecer la hermandad “para el culto divino y el servicio de Dios” y sacar la procesión a la calle, acordando una aportación extraordinaria de diez maravedíes por cabeza, atendiendo a la voluntad del obispo.

Durante los años siguientes la realidad económica de la hermandad no mejora, insistiéndose en las sucesivas reuniones en la situación de decadencia, debido sobre todo al alto índice de morosidad en los hermanos, hasta el punto de estar un buen número de difuntos sin haber recibido las misas por sus almas a que legalmente tienen derecho. Ni los sucesivos apercibimientos de expulsión a los acreedores, ni la rebaja en las cuotas de ingreso logran paliar la crisis y la hermandad se ve obligada a poner en venta media casa de su propiedad para, con su importe, acudir a los gastos más indispensables.

La política desamortizadora del gobierno de Mendizábal supuso un nuevo revés en la trayectoria de las cofradías, pues al actuar contra las órdenes religiosas, se vieron privadas de uno de los pilares de apoyo más sólidos que históricamente habían tenido.

En 1836 se disuelven las órdenes religiosas y se las despoja de sus bienes inmuebles. Se trataba de remediar las penurias de la hacienda pública, exhausta tras las guerras con Francia e Inglaterra y la pérdida de las colonias americanas. Para ello se echó mano a los bienes inmuebles de “manos muertas”, es decir, de órdenes religiosas, cofradías, hospitales y Ayuntamientos. Bienes que se encontraban amortizados, esto es, que no podían vender sus poseedores.

Con la marcha de los frailes mínimos, es de suponer que la cofradía se hizo cargo del cuidado y culto de la iglesia, evitando su cierre. Como fuente alternativa de ingresos se empieza a constatar desde ahora la iniciativa de hacer rifas, más frecuentes a medida que avanza el siglo. Se solían sortear animales de granja como cerdos o borregos, que previamente habían sido regalados a la cofradía por algún hermano. Además, empieza a ser costumbre, ya a finales de la centuria, la rifa de los rosquetes que portan los ángeles durante la procesión y las naranjas del paso del Huerto. Después vendrán loterías, bailes y verbenas, teatros, suscripciones, casetas... pero eso forma parte ya de otra historia, la del siglo siguiente.

 

Fuente: Textos elaborados a partir de los datos de Jacinto Muñoz Nuevo recogidos en el libro "Semana Santa de Archidona. Historia. Arte. Tradiciones" editado en el año 2004 y con ISBN 84-9700-158-3